Rigor técnico al servicio de su obra.
CONOCER MÁSLas excavaciones subterráneas constituyen una disciplina esencial de la ingeniería geotécnica que abarca el diseño, análisis y construcción de todo tipo de aberturas bajo la superficie del terreno. En Santander, esta categoría adquiere una relevancia estratégica debido a la compleja orografía de la cornisa cantábrica, donde la presencia de colinas y la densificación urbana obligan a recurrir a soluciones bajo rasante para infraestructuras de transporte, aparcamientos y redes de servicios. Un correcto estudio geotécnico previo, que incluya un análisis geotécnico para túneles en suelo blando, es el único camino para mitigar riesgos como asientos en superficie, colapsos o afecciones a edificios colindantes, especialmente en zonas donde el subsuelo presenta una capacidad portante limitada.
El subsuelo de Santander se caracteriza por una notable heterogeneidad geológica, alternancia de materiales que exige un conocimiento local profundo. Predominan los suelos aluviales y de marisma en la franja litoral, compuestos por limos y arcillas blandas con alto nivel freático, mientras que en las laderas afloran las calizas y dolomías del Cretácico, a menudo karstificadas, y las areniscas y lutitas del Jurásico, que pueden presentar un alto grado de fracturación. Esta dualidad entre macizos rocosos competentes y suelos blandos con presencia de agua impone retos muy distintos para la estabilidad de la excavación, desde la necesidad de sostenimientos pesados en zonas de falla hasta el control estricto de las filtraciones y la presión intersticial en los materiales menos consolidados, donde un diseño geotécnico de excavaciones profundas resulta imprescindible para garantizar la seguridad durante la fase constructiva.
El marco normativo que rige estas actuaciones en España es exigente y está encabezado por el Código Técnico de la Edificación, en particular su Documento Básico SE-C sobre Cimientos, que establece los criterios para el reconocimiento del terreno y la verificación de la seguridad estructural. Para obras lineales como túneles de carretera o ferrocarril, es de aplicación la Norma 3.1-IC de Trazado y la Instrucción sobre las acciones a considerar en el proyecto de puentes de carretera, adaptadas a las singularidades de las obras subterráneas. A nivel autonómico, la Dirección General de Obras Públicas del Gobierno de Cantabria puede imponer prescripciones adicionales en materia de vigilancia ambiental y control de vibraciones, especialmente en el entorno de la Bahía de Santander, un espacio natural protegido donde la afección al dominio público marítimo-terrestre debe ser mínima.
Los proyectos que demandan este tipo de servicios en la capital cántabra son diversos y de gran envergadura. Destacan las obras de mejora de la movilidad urbana, como los túneles para la integración ferroviaria o los pasos inferiores que buscan soterrar el tráfico rodado, liberando espacio en superficie. La construcción de grandes intercambiadores de transporte y aparcamientos subterráneos en el centro urbano es otro campo de aplicación recurrente, donde las pantallas de pilotes o muros pantalla deben diseñarse con precisión para no inducir deformaciones en edificios históricos. Asimismo, el sector industrial y energético requiere excavaciones para galerías de servicio, conducciones hidráulicas y, cada vez más, para sistemas de geotermia que aprovechan la inercia térmica del subsuelo.
La presencia de suelos aluviales blandos con nivel freático alto en la zona de marisma es el factor más crítico, ya que exige métodos de impermeabilización y sostenimiento muy robustos. En las zonas de ladera, la roca caliza karstificada puede presentar cavidades imprevistas que obligan a tratamientos de inyección, mientras que las alternancias de areniscas y lutitas generan frentes mixtos de excavación muy inestables.
El Documento Básico SE-C del Código Técnico de la Edificación es la referencia principal para la investigación geotécnica y la definición de acciones. Para túneles de carretera, la Norma 3.1-IC de Trazado rige los parámetros geométricos. Es imprescindible cumplir también con la Guía para el proyecto y la ejecución de micropilotes en obras de carretera y las recomendaciones del Ministerio de Transportes para obras de paso subterráneas.
Los principales riesgos son los asientos diferenciales que pueden dañar edificios históricos, las filtraciones de agua que desestabilizan el fondo de la excavación y las vibraciones generadas por la maquinaria. En Santander, la proximidad al mar añade el riesgo de corrosión acelerada en los elementos metálicos de sostenimiento por la salinidad ambiental y del agua freática.
El análisis para túnel en suelo blando se centra en la estabilidad del frente de avance, la predicción de asientos en superficie y el diseño del sostenimiento provisional continuo. En una excavación profunda urbana, el foco está en el cálculo de deformaciones de las pantallas perimetrales, la verificación del fondo contra sifonamiento y el control de la afección a estructuras colindantes mediante modelos de interacción suelo-estructura.
Atendemos proyectos en Santander y alrededores. Ver más.